Vidar miró a su mujer, él solo podía seguirla con la mirada porque de acercarse ella saltaba como una gata salvaje. Sabía que ocultarle las cosas a su luna tendrían su consecuencia, pero no tenía ni idea de cuan tan grandes serían.
Lo intenta, él se esfuerza por hablar con su mujer y pedirle perdón por mantenerla en la ignorancia, pero ella simplemente pasa de todo él. Ahora no solo debe estar preocupado por las cosas que están pasando, sino que tiene la mente ocupada y a su lobo a punto de pe