80 - Embarazada.
El comedor estaba lleno de murmullos y el suave tintineo de cubiertos contra platos. Sentada en la mesa principal, observaba a todos los presentes. Había un aire de tensión en el ambiente, una sensación de que algo se avecinaba. Sabía que mis sospechas sobre un traidor dentro de nuestra organización no eran infundadas. Y, aunque odiaba pensarlo, Lucía era una de mis principales sospechosas.
Lucía se acercó con un par de platos en las manos. Dejó uno frente a mí y otro frente a ella misma.
— Ped