68 - Desapareció.
— Pensé que nunca te conocería, aunque… ya lo hice, cuando fui a confesarme — Quiere molestarme —, y vaya confesión que tuve. Roman folla de…, creo que lo sabes.
Me hallaba al lado de Roman en una habitación subterráneo, rodeada por la oscuridad que se cernía como un manto de sombras sobre mí. Mis sentidos estaban alertas, mis oídos atentos a cualquier indicio de peligro que pudiera acechar en la penumbra. Mis ojos escudriñaban el espacio oscuro, tratando de penetrar en la negrura que se extend