40 - Enfrentamiento con el tío.
ROMAN.
La luna brillaba en lo alto del cielo, intentando iluminar las calles de la ciudad, pero en mi interior reinaba la oscuridad. La noticia de que Danishka había huido de mí había golpeado como un puñetazo en el estómago, dejándome aturdido y confundido. La camioneta que le había proporcionado estaba estacionada en la calle, vacía y silenciosa, como un recordatorio mudo de su ausencia. Y no solo eso, también encontramos el broche y el celular que le había entregado, abandonados como si fuer