La presencia de mi sobrina Toni y de Belle hizo que la experiencia fuera aún más especial. Pude desconectar de mi mundo delictivo y concentrarme en prestar la debida atención a Toni, que es una niña maravillosa.
Confieso que cuando llegó Belle me obsesioné con ella. Es diferente a las mujeres con las que estoy acostumbrado a tratar. Es fuerte, independiente y no tiene miedo de decir lo que piensa. Me di cuenta de que no podía actuar brutalmente con ella, como suelo hacer con otras mujeres