Capítulo 10 Una crisis entre manos
Ella se puso de pie lentamente, ignorando a la niñera que se había cubierto la cara con las manos. Elías la miraba fijamente, esperando la explosión de gritos que siempre venía cuando hacía algo y a su tío no le gustaba.
Ariana se giró hacia Elías, pero su voz no era de ira, sino de una completa calma.
—Elías, tú tienes derecho a enojarte, pero la harina no es para eso. Ella se quedó un rato contemplando el desastre con tristeza… —luego se acercó al recipiente