Capitulo 125 Estoy contigo
El amanecer los descubrió allí, en la intimidad de ese pequeño ático que se sentía como el único refugio seguro en el mundo. Al final, el hambre de respuestas dio paso a una cena compartida en un silencio que ya no pesaba. Se sentaron frente al ventanal, contemplando cómo las luces de los rascacielos comenzaban a palidecer ante la llegada del sol.
Así los encontró la primera luz del día. Ariana, agotada emocionalmente pero sintiéndose extrañamente protegida, dejó caer