Capítulo 93 Dudas
Jonathan lo miró fijamente, sin retroceder, con una calma que resultaba más hiriente que cualquier insulto.
—Puedes reclamar todo lo que quieras, Leónidas —murmuró Jonathan, bajando la voz para que solo él lo escuchara—. Pero el respeto se gana.
—Yo me encargaré de todo lo que concierne a ellos tres de ahora en adelante. Tú no necesitas hacer nada por ellos.
—¿Solo porque tú lo dices debo apartarme?
Leónidas dio un paso hacia él, invadiendo su espacio personal—. Ya te lo dije.