Capítulo 92 ¡Míos!
—Despídete, Ariana. Nos iremos, los niños deben estar impacientes —ordenó Reinaldo antes de volverse al médico—. Y usted, doctor, entre a ver a su paciente.
Rafael hizo un gesto extraño; se sentía incómodo ante el autoritarismo de los Celis, pero asintió y entró en la habitación. Reinaldo aprovechó para ir a buscar a los niños, dejando a Leónidas, Jonathan y Ariana solos en la frialdad del pasillo.
—¿No te vas? —le indicó Leónidas a Jonathan, su voz cargada de una hostilidad