Mía estaba cansada de tanto llorar. Había vuelto a encontrarse con Dereck y nuevamente sus palabras la lastimaron desgarrando aún más su ya destrozado corazón. No soportaba verlo, ni mucho menos estar a su lado. Era demasiado doloroso para ella saberlo tan cerca y no poder dar rienda suelta a sus verdaderos sentimientos, y era aún más agonizante saber que él tendría un hijo con otra chica, y que al final solo fue una pequeña aventura de unos cuantos días.
Ese día se encerró en su habitación del