— Amo, el territorio está desolado, los lobos se han rebelado, han aprovechado la oportunidad y han escapado - La calma que Dean mantenía era aterrador, el Vampiro se había dado la vuelta observando la Luna.
— Así que te fuiste, pero sé que volverás y no tendré piedad contigo - Dean mostró una sonrisa fría, metió las manos en su bolsillo, no hubo muchos cambios, parecía ser que el hombre tenía claro que esto podría ocurrir.— Sigan con lo suyo - Fue la orden dada por Dean.