Capítulo 20
Caio subió directamente a su habitación y, con un gesto impaciente, se arrancó la corbata deseando liberarse del peso del día y de sus pensamientos. Necesitaba una ducha, no solo para descansar el cuerpo, sino también para calmar la mente cargada.
No había visto a Rosie desde que llegó. Tal vez estuviera en la cocina o cuidando de Leon, como siempre. Por eso no la buscó. La verdad era que también necesitaba un tiempo a solas. Ni siquiera tenía hambre; cenar no le parecía necesario e