El automóvil negro se detuvo finalmente frente al nuevo hospital infantil construido en una de las zonas más exclusivas de Valemont. El edificio, una estructura blanca y de arquitectura imponente, se alzaba con soberbia bajo el cielo grisáceo de la tarde. El lugar ya estaba sitiado por un despliegue masivo de cámaras, periodistas y empresarios vestidos con una pulcritud impecable, listos para la inauguración de la obra benéfica. Sin embargo, lo que verdaderamente capturaba la atención de los pr