La luz gélida de la mañana en las oficinas de Obsidian no traía claridad, solo una confirmación de que la guerra ya no era subterránea. Daniel permanecía frente a su monitor, donde el titular vibraba con una tipografía agresiva que ya estaba hundiendo las acciones de los Rivera antes de la apertura del mercado.
¿Los Rivera implicados en el ataque a Arturo Meléndez?
Daniel no parpadeó. No había rastro de satisfacción en su rostro, pero tampoco de duda. Leía la noticia con la frialdad de quie