OSCURIDAD EN EL CORAZÓN. Capítulo 37: Protegiendo a su reina
ZARCO
—¿No harías lo mismo si fuera Celeste? —preguntó Gabriel con voz neutra, dejándome sin palabras—. Daniel, ve con María y quédate a su lado mientras encontramos la manzana podrida.
Daniel asintió y tomó el arma, saliendo de la habitación lleno de ferocidad, pero con un semblante mortecino. ¿En verdad era capaz de defender a María en esa condición?
—No tardarán en llegar los refuerzos —dije una vez que estuvimos solos Gabriel y yo.
—¿Refuerzos?
—La milicia…
—¿Cómo?
—Hablé con el general Va