OSCURIDAD EN EL CORAZÓN. Capítulo 38: La reina negra
DANIEL ÁVILA
—Tal vez yo no seré capaz de hacerte hablar… —contestó Ramírez con una gran sonrisa—, pero sí mi futuro suegro. Creo que no hay mejor forma de ganármelo que entregándole a quien intentó asesinar a su hija. El general Vargas estará encantado de conocerte y sacarte todo apunta de golpes. Tal vez te meta a la maldita cárcel donde me metió, con todos esos criminales que estarán gustosos de tener una mujer para ellos. ¿Cuánto tiempo crees que tardarás en comenzar a suplicar por piedad?