ISABELLA RODRÍGUEZ
Esa noche perfumé mi piel y escogí un conjunto de lencería muy lindo y sensual, pero no tan atrevido. Me vi al espejo y repasé cada detalle, quería… ¿seducir a Gabriel? Yo no era la clase de mujer que se siente sexy. ¡No sabía cómo cautivarlo!
En ese momento la puerta se abrió súbitamente, Gabriel entró como un vendaval y comenzó a rebuscar en el clóset. Él era un hombre muy organizado y meticuloso, así que me sorprendió verlo sacando camisas y corbatas, lanzándolas por el ai