Mundo ficciónIniciar sesiónISABELLA RODRÍGUEZ
Sus ojos parecían estar en llamas y aunque no quise verme dominada por ellos, no podía negar que tenía miedo. De cierta forma comprendía que Esteban tenía la sartén por el mango.
—¿Sabes? Tu madre es una mujer muy inteligente. No piensa heredarles nada, pero si usar toda su fortuna para apoyarlas, dispuesta a financiar proyectos ambiciosos, haciendo mujercitas de bi







