Mundo ficciónIniciar sesiónGABRIEL SILVA
Yendo hacia la oficina, le pedí a mi chofer que se detuviera justo cuando pasábamos frente a esa cafetería: Jardín de Noche. Era el lugar en el que Esteban había citado a Isabella, el hombre que sospechaba era el mismo del que me había hablado Sebastián, aunque lo único que los ligara fuera su afición por el ajedrez.







