—El odio y el amor son sentimientos diametralmente opuestos lo que quiere decir que se pueden intercambiar en un momento dado, yo dudo mucho que si este hombre te empiece a tratar como la princesa que eres tu seguirás odiándole, es obvio que lo que odias no es a él como tal, sino a sus actitudes —Afirmó ella con bastante experiencia.
—Primita ¡Qué bella estas! —Exclamó la más pequeña de la casa abrazándola.
—Hola Mia, tiempo sin verte —Respondió ella con cierta hipocresía.
—Bueno si, debido a q