Se despidieron con un gran beso en los labios y con las miradas eran capaces de expresar todos los sentimientos posibles, los dos estaban enamorados y el fruto de esto crecía dentro de ella como las semillas que planto en la casa de su padre. Los días pasaron y el momento de la prórroga había llegado, el millonario, en compañía de su abogado llegaron puntualmente al lugar en donde estaba pautada la cita mirando con un aire de superioridad al par de mujeres.
Al llegar el fiscal todos pasaron a l