Liliana
Lorenzo tira de la enorme maleta que decidimos usar a causa de la premura por salir de Mexico. Las personas nos miran al pasar, no dudo que seamos la familia perfecta a los ojos de los demás. María de los Ángeles sonríe con todo el mundo, Lorenzo saluda con movimientos de cabeza y yo pues, siendo la menos sociable; sonrío apenas visiblemente.
—Insisto en que debí decirle a Marcela acerca del viaje —yo pongo los ojos en blanco por lo dependiente que es de esa mujercita que, aunque suene f