Damián.-
Los tres escuchábamos con atención al abogado, de reojo vi a mi hermano echándole miradas de borrego a medio morir a Laura.
Sin embargo yo no dejaba de pensar en el intruso que esperaba afuera.
Entonces el abogado carraspeó su garganta obligándome a prestarle atención.
— Bien, procederemos a la lectura del testamento de Owen Jacob Lennox, que descanse en paz, en vista de que la señora Olivia Harper no puede asistir, su hermana se encuentra aquí en representación de ambas, prosigamo