Madison.-
Me sentía en una jaula de oro, estaba llena de lujos y atenciones, pero no dejaba de sentirse como un encierro.
Meditaba sobre lo mucho que ha cambiado mi vida, saltaba por todo el mundo cuando quisiera y pensaba en que ya no lo iba a poder hacer más, nunca podría darle esa inestabilidad a mi bebé. Yendo de un lado a otro sin un rumbo fijo.
He sido médico pediatra por años, nunca comprendía a los padres como lo hago ahora y eso que mi bebé no ha nacido aún.
— Espero ser una buena m