Damián.-
El trabajo me mantenía ocupado, estar arropado de papeles era el menor de mis problemas, una parte de mi mente sigue centrada en la conversación con Martina, en cierto modo el que dijera que siempre estaríamos conectados me alegró nos unió nuestro amor por la música y como ella bien dijo estaremos unidos una parte de mi siempre estará con ella, pero tengo el presentimiento de que hay algo oculto en sus palabras que no tiene que ver con el trasplante o la música en sí.
— Jefe, perdón