Capítulo 35 —El Retorno de la Princesa
El aire en la suite presidencial del hotel se podía cortar con un hilo de seda. El aroma a tabaco caro y el frío aséptico del aire acondicionado envolvían a los dos hombres que, hasta hace un segundo, planeaban cómo reducir Roma a cenizas. Cuando la puerta se abrió y la figura de Alessia recortó el umbral, el tiempo se detuvo.
Dominic Russo no esperó a que ella diera un paso más. Cruzó la estancia con la pesadez de un gigante herido y la envolvió en un abra