Capítulo 17 —Alianzas y Desvelos
El silencio que se instaló en la pequeña casa de seguridad tras el abrupto freno de su arrebato pasional no era, ni de lejos, un silencio pacífico. Era una tregua armada, densa y cargada de una electricidad estática que amenazaba con hacer saltar chispas con el más mínimo roce. La noche avanzaba con una lentitud exasperante sobre la costa de Ladispoli, y mientras esperaban los primeros rayos del amanecer para poder moverse con mayor seguridad, la atmósfera dentro