Capítulo 100 —El Juramento de Papel
La luz de la mañana en Jersey se filtraba a través de las cortinas pesadas del apartamento, sobre las sábanas revueltas. Enrico Conti se despertó primero, como siempre hacía, con el instinto del depredador que nunca termina de bajar la guardia, ni siquiera en el santuario de un dormitorio. Pero esta vez, al abrir los ojos, no buscó el arma en la mesa de noche, sino que se quedó inmóvil, observando a la mujer que dormía a su lado, no era la primera vez que desp