Media hora más tarde, Jenna y Rachel entraron en la exclusiva tienda del afamado diseñador Harry Stewart, donde fueron recibidas con una calidez y una atención que hicieron que Jenna se sintiera una verdadera celebridad. Las paredes de la boutique estaban adornadas con espejos con marcos dorados de intrincados diseños y lámparas de cristal, mientras que cientos de perchas con vestidos de alta costura, de noche, de día, de cóctel, etcétera, brillaban bajo la suave iluminación del local.
Una amab