CAPÍTULO 24 – Desesperación en el Hospital.
La ambulancia se detuvo frente al hospital con un chirrido de neumáticos, y los paramédicos corrieron a bajar a Noah y a David, ambos inconscientes.
Jenna se bajó del vehículo, sintiendo el corazón en la garganta, a penas consciente de sus propios pasos. Su mente estaba sumida en un torbellino de preocupación y de culpa, y la incertidumbre la atormentaba.
—Por favor, acompáñeme. El personal médico se encargará de ellos —le indicó una enfermera a Jenna, guiándola hacia una sala de espera—. Le in