Cherry continuó acercándose a él, sin inmutarse, observando el caos que lo rodeaba, sin que su sonrisa vacilara.
—Oh, tranquilo, cariño, lo sé. Es un momento pésimo, de hecho —respondió, mientras jugueteaba con un bolígrafo que encontró sobre el escritorio—. Pero, a veces, los malos momentos son los mejores para tomar decisiones de suma importancia.
Logan se cruzó de brazos, sintiendo el peso de la conversación, antes incluso de que esta comenzara.
—¿Qué quieres? —repuso, con un tono tan afilad