Rachel se encontraba sentada en el sofá de la mansión de Logan, acariciando su abultado vientre, mientras miraba su teléfono con preocupación. Logan llevaba horas con Charlie, en busca de Lorelai, y ella no había podido hacer más que quedarse en casa, tensa y completamente inquieta, sin saber qué diablos hacer para poder ayudar a encontrar a su cuñada.
Su embarazo avanzaba, y, tanto el médico como el propio Logan habían sido determinantes con respecto a que no debía estresarse, debido a que eso