Jenna se apartó rápidamente de su camino, dejando que Logan se hiciera cargo de la situación.
Con zancadas decididas, Logan se acercó a su exprometida, quien seguía aferrada al cabello de Rachel, tirando con tanta fuerza que esta última se encontraba al borde de las lágrimas, y, sin pensarlo dos veces, tomó a Caroline por la nuca, separándola de Rachel en un simple y rápido movimiento.
—¡Basta, Caroline! —gruñó y su voz resonó con una inquebrantable autoridad—. ¡No toleraré que le hagas daño!
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