Rápidamente, Rachel se subió al auto y se acomodó en el asiento, mientras Edward lo ponía en marcha.
En cuanto se colocó el cinturón de seguridad, sin poder contener su curiosidad, se volvió hacia Jenna y preguntó:
—¿A dónde se supone que vamos? ¿Para qué es la entrevista? ¿Para qué clase de trabajo?
Jenna sonrió de manera tranquilizadora, y colocó una mano sobre la pierna de su amiga, mientras decía:
-Es para el puesto de secretaria y asistente personal del presidente de la empresa. —Amplió su