Quien te traicionó una vez, volverá a hacerlo...
—Ethan, no está! ¡El niño no está! —gritó Jazmín mientras bajaba las escaleras apresuradamente y con el corazón latiendo con fuerza a punto de estallar.
Detrás de Ethan, tambaleante y con la mirada aún nublada por el somnífero, Soledad apareció en la sala, sujetándose del barandal de la escalera.
—Fue Jimena. Tuvo que ser ella quien se llevó al niño —dijo con voz trémula.
—¿Pero por qué haría algo así? —preguntó Jazmín, incapaz de ordenar sus pensamientos en medio del caos.
—Sabía qu