Un par de ojos miraban hacia ellos, de furia a exasperación a envidia… Le pertenecían a Michael Luther.
Él estaba de pie junto a la escalera.
En el momento en que vio a Sean Stewart, había bajado a toda prisa. Él quería detenerlo todo, pero desde el segundo en que la luz de vida regresó a los ojos de esa mujer, él simplemente no se atrevió a dar un paso adelante.
Antes de eso, no importaba lo que él hiciera, si coqueteaba con ella, se preocupaba por ella o incluso la besaba, esa mujer simplem