Capítulo 40
Axel David Garza Cantú
Monterrey, México.
Gracias a Caro, había descubierto un nuevo lugar favorito aquí en el rancho y no podía creer que los dos nos hubiéramos atrevido a esto, pero había pasado y ambos lo habíamos disfrutado de sobremanera y de eso no cabía la menor duda. Seguimos un rato jugando en la cascada, ella se puso su panty y yo mi bóxer y nos seguimos mojando, ahí no sé por cuánto tiempo más.
—Caro esto ha sido increíble—le dije sonriendo—ahora llegaremos todos mojados