Capítulo 31
Carolina Isabella Caballero Beltrán
Monterrey, México
De pronto no me sentía cómoda en la librería, era como si estar ahí, me afectara y no era para menos. Yo no tenía que haberle dicho a Axel David lo que le dije y me sentí culpable de haber hecho que él destapara el paquete que le envió Paula, mejor debí quedarme callada, aunque tarde me di cuenta de que debí hacerlo. Todo lo relacionado con esa mujer, lo estaba afectando más de lo que él mismo estaba dispuesto a reconocer.
—Caro,