Capítulo 32
Axel David Garza Cantú
Monterrey, México.
Caro me preparó un café delicioso y se notaba que le sabía muy bien al arte del café, no es por nada, ese era el mejor café que yo había probado en mi vida y después de tomar ese delicioso café juntos nos metimos a mi recámara para dormir, la abracé un poco en mis brazos ya estando acostados y algo que llamó mi atención fue que ella no era como Paula, ella si se dejaba abrazar y se quedaba quieta en mis brazos y eso me gustó demasiado.
—Axel