DALILA
Me quedo mirando la pantalla negra un par de segundos, pensando y comparando esa oscuridad con la mía, esa que en estos momentos me engulle de un modo que ya no siento que la sangre corra por mis venas, pero sí lodo, un infierno negro que me acelera el pulso y hace que mi cabeza estalle. Le acabo de declarar la guerra al hombre que dice amarme pero que permite que me maten, al mismo que hace años no estuvo a mi lado cuando perdí a nuestro primer bebé, y ahora esto.
Él dice que no tien