EXTRA
MÓNICA
La mirada de Kirill Ivanov, es penetrante, no ha dejado de observarme en ningún momento, desde que la señorita Dasha nos presentó, siento cómo un aura pesada revolotea a su alrededor, parece que está de muy mal humor, y eso no es todo, sus ojos se clavan en mí cuando pasa caminando al lado de la fila en la que me encuentro formada, escuchando sus instrucciones.
—El Boss cree que son los mejores —comienza y trago grueso.
Hay un breve silencio, conozco este hormigueo en el cuerpo,