RENZO
Ha pasado una jodida semana desde que tuve la videollamada con Dalila, el recuerdo que tengo de ella, con aquella mirada perdida, sus ojos llenos de vacío, algunos moretones que se balanceaban sobre la piel delicada de su rostro, su tono pálido… me visita cada jodida noche.
Nunca me he considerado un hombre débil, pero ella es mi punto ciego, mi talón de Aquiles, la persona que es capaz de tener las agallas de acuchillarme de frente y adivinen qué, la dejaría con todo gusto, sin dudarlo,