Kath se encontraba en la camilla del hospital, con la bata puesta y un doctor haciendo un ultrasonido entre sus piernas porque cinco semanas era muy pronto para hacerla en su vientre.
Cuando Will la vio ponerse mal, sin importar que le dijera que ya se sentía mejor y que había sido solo un mareo, la subió en el coche y la llevó al hospital.
En menos de una hora había sido expuesta su anatomía a manos de tres doctores y todo por no ser capaz de explicarle lo ocurrido. Tenía miedo, ¿tendría Wil