Will había estado dando vueltas por la ciudad antes de ir a su casa.
Había visto las fotos que le mandó Shirley varias veces y en todas las ocasiones era incapaz de controlar sus celos.
Él que tanto se había quejado de los arranques de su exnovia cuando lo veía cerca de cualquier mujer o se inventaba que había estado cerca, y ahora se comportaba igual o peor.
Estar enamorado no era nada agradable. Esa sensación de vacío por no poder estar con ella y percatarse de que a Kath no le importaba lo m