Sebastián y sus padres llegaron a la comisaría con un peso en el corazón, conscientes de que estaban a punto de enfrentarse a la cruda realidad de los crímenes cometidos por Alejandro. A medida que avanzaban por los pasillos de la estación de policía, el aire se cargaba de tensión y anticipación, mientras se preparaban para enfrentar la verdad.
Al llegar a la sala de interrogatorios, fueron recibidos por un oficial que les informó sobre los detalles de los crímenes cometidos por Alejandro: secu