La noche caía como un manto oscuro sobre la carretera desierta. Las luces del coche de Antony cortaban la penumbra, iluminando el camino solitario mientras él y Valentina permanecían en silencio. El motor zumbaba suavemente, creando un ambiente casi íntimo, pero la tensión entre ellos era palpable. Antony miraba hacia adelante, sus manos firmes en el volante, pero sus pensamientos estaban lejos, inmersos en el caos de los últimos días.
Finalmente, fue él quien rompió el silencio, su voz profund