—¿A dónde iremos? —Preguntó Samara en el asiento de copiloto, mientras André apretaba su mano y le sonreía.
—Vamos a un mirador… es el mirador Edge, una de las torres más altas de la ciudad. Por lo general, está repleto de gente, pero lo reservé para nosotros dos… hay algo que tenemos que discutir antes de la boda.
Samara sonrió sin tener la mínima idea de cuál era ese mirador, y tampoco el asunto del cual tenían que hablar.
Sonrió para André, mientras él hacia lo que ahora era costumbre para