El tiempo pasó, el vientre de Adhara estaba muy abultado, siete meses de embarazo y su pequeña crecía fuerte y sana.
— ¿Listas mi amores? Están hermosas, ya son unas mujercitas quince años mis princesas.
— Y tu veinticinco mamá Raphaella, hoy es nuestro día, toma este es mi regalo para ti, — Dijo Yara Elif entregando una caja negra. Adhara la recibió y la abrió, dentro agua un collar con un pendiente de zafiro.
— Gracias mi vida, es muy hermosa, me la pones por favor.— Expresó con cariño, se gi