Max, Rex y Lulú.
―Disculpe señorita vengo a dejarle está carta, espero que asista ―gritó el cartero dejando la carta sobre uno de los arbustos al ver que tres perros de la casa se dirigían hacia él.
―Muchas gracias ―gritó Agatha riendo por la manera extraña en que aquel hombre corría.
Después de la muerte de sus padres, esa había sido la primera vez que Agatha volvía a reírse, así fuera burlándose del Cartero, Mateo se alegró al escuchar las carcajadas de Agatha después de tanto tiempo, pues Agatha era como una