Capítulo 88. Decisiones compartidas.
Gabriel Uzcátegui
El incómodo silencio que flotaba en el aire después de la llamada del abogado era casi tangible. Emma y yo nos quedamos en la cocina, mirándonos sin saber qué decir, cada uno perdido en sus propios pensamientos.
La tensión en sus hombros reflejaba perfectamente cómo me sentía yo, pero ninguno de los dos parecía dispuesto a romper el hielo.
Finalmente, Emma suspiró y miró alrededor de la cocina.
—Si sobrevivimos a esto, creo que tendremos que sobrevivir también a una remodelac